VENDIMIA (2018): vuelta a volúmenes de producción normales. El trabajo del sector vitícola logró contener el mildiu, obteniendo una vendimia de muy buena calidad.
VINIFICACIÓN: vendimia nocturna para evitar altas temperaturas y fermentación prematura. Transporte rápido a bodega y enfriado a 10 ºC para evitar extracción de color. Tras el prensado, cada variedad fermenta por separado a 16 ºC para conservar aromas primarios. Posteriormente se realiza el coupage y se embotella el vino base, añadiendo levaduras y azúcar para la segunda fermentación en botella. Las botellas reposan en cavas subterráneas a 15–17 ºC en contacto con lías.
CRIANZA: mínimo 22 meses en botella sobre lías, para ganar complejidad y finura en el perlage.