VENDIMIA: desde finales de agosto hasta finales de octubre. Habitualmente manual; la uva se transporta en cajas de 25–30 kg o en pequeños remolques inoxidables si el viñedo está cerca.
VINIFICACIÓN: vendimia nocturna para evitar altas temperaturas; enfriado a 15 ºC. Prensado suave para evitar taninos ásperos y exceso de color. Tras la clarificación, se añaden levaduras al vino base y la fermentación se realiza a 16 ºC para preservar aromas primarios. Segunda fermentación en botella en cavas subterráneas a 15–17 ºC, con crianza sobre lías.
CRIANZA: mínimo 12 meses en botella. Degüelle con mínima pérdida de vino espumoso.