VENDIMIA (2019): menor cantidad de lo habitual, pero de calidad muy alta (rendimiento 25–30% inferior a un año normal). Excelente concentración de color y alcohol, dando vinos con gran longevidad y mucha fruta. Año muy favorable para la vid, con dos “sorpresas” al inicio y al final del ciclo. Maduración adelantada ~10 días. La combinación de bajo rendimiento, buen clima, morfología de bayas y racimos y el trabajo en bodega dieron vinos de calidad excepcional.
VINIFICACIÓN: elaboración cuidadosa para resaltar fruta, estructura y potencial de guarda.