VENDIMIA (2023): verano muy caluroso y seco, adelantando la vendimia. En septiembre hubo lluvias abundantes que aliviaron la necesidad hídrica y permitieron alcanzar madurez óptima. Invierno y principios de primavera secos, seguidos de fuertes lluvias en mayo y junio; verano seco y cálido; nuevas lluvias en septiembre. Rendimientos medios, con bayas algo más grandes por las lluvias de junio (división celular) y septiembre (maduración).
VINIFICACIÓN: elaboración pensada para preservar frescura y expresión varietal, con control de temperatura y extracción suave para un rosado de perfil elegante.